El discurso o el decurso del método homeopático

 

Este título que por su juego homofónico parece trasladarnos a Descartes, en realidad es un aporte al tema de la toma del caso y la prescripción medica homeopática.
En la Argentina hay diferentes modelos dentro de la homeopatía unicista lideradas por sus creadores, para comprender la problemática de un paciente, por ejemplo tenemos el caso del profesor Zalman Bronfman que busca escuchar solo 2 o 3 palabras que le resuenen de los síntomas para realizar una verdadera síntesis de sus conocimientos patogenéticos, modelo creado en base tal vez a una larga trayectoria, por otro lado tenemos el modelo miasmático liderado por el Dr. Ernesto Giampietro modelo emparentado al del Dr. Proceso Sanchez Ortega médico mejicano de larga y exitosa trayectoria.
Luego tenemos el aporte del Dr. Luis Detinis que incorpora mediante una técnica grafológica que desanuda síntomas mentales característicos difíciles de percibir en algunos pacientes con dificultades para la expresión y que lo utiliza para una mejor prescripción. El Dr. Alfonso Massi Elizalde a partir del concepto aristotélico tomista de la visión hahnemanniana del hombre aporta un modelo que marca las diferencias entre la homeopatía fenomenológica y la homeopatía nouménica. El aporte del Dr. Juan Schaffer con un profundo conocimiento de la simbología inclusive Junguiana es otro de los modelos que incorpora el método homeopático. También tenemos otro modelo que fue liderado por el Dr. Francisco Xavier Eyzayaga, y retomado en la actualidad por los Dres. José Eizayaga y Minotti que difiere de todos los anteriores al tomar síntomas homeopáticos característicos y caracterológicos asignándoles la misma jerarquización.
La escuela de la Dra. María Clara Bandoel utiliza el método de la identidad biológica constitucional partiendo de la idea errada del ser.
En los últimos tiempos el Dr. Marcelo Candegabe hace un excelente aporte a partir de un nuevo método en cual le asigna a cada uno de los autores anteriores un tipo de razón, con lo que pretende reunir las expectativas de que sea de fácil comprensión para enseñar, y que tenga de alguna manera la posibilidad de comprender a todos los anteriores con mejores pronósticos. Este método parte de la base de que no dependa de quién sea el médico que toma el caso. A este se lo denominó aproximación al método practico y preciso de la homeopatía pura.
Sin embargo, a pesar de este esfuerzo valiosísimo de los médicos sigue habiendo puntos oscuros en la toma del caso. Algunos de estos corresponderían a la relación medico-paciente, que por un lado pensábamos que dependía de algo de lo que se jugaba en la misma. También surge la pregunta, ¿qué era lo que le permitía al paciente entregar los síntomas y al médico comprenderlos para su mejor prescripción? Capitulo este que por ahora sigue teniendo incógnitas.
En mi caso particular durante los últimos años he incorporado un modelo que proviene de fuentes ajenas a la homeopatía para los pacientes con patología orgánica exclusivamente, ya que muchas veces son los que mayores complicaciones nos dan. Este aporte fue extraído del Dr. Ryke Geerd Hamer en donde tal vez sin querer nos pone una nueva luz a partir de sus investigaciones en los pacientes con cáncer. El Dr. Hamer propone en un paciente con enfermedad de cáncer investigar a la manera de un médico criminólogo que tiene que reconstruir una escena del pasado no lejano en donde el paciente recibió un impacto que fue vivido con mucha soledad y con mucho aislamiento sin poder dar respuesta a la misma. Este nuevo modelo para mi fue realmente revolucionario ya que comencé a partir del mismo a investigar escenas traumáticas para una mejor prescripción médica homeopática. La descripción del hecho traumático es como si a un boxeador le pegaran un puñetazo en la mandíbula y lo dejaran knock out o como si un rayo te atravesara el cuerpo estando parado en la vereda. Estas imágenes solamente quieren expresar la dimensión de un hecho traumático.
Para que se entienda voy a relatar sintéticamente un caso en el que el paciente solicita una entrevista domiciliaria por imposibilidad de traslado. Cuando acudo a la entrevista observo una persona con enfermedad de Parkinson angustiado por su dolencia, desordenado, sucio, al costado de su cama observo la acumulación de revista deportivas, “El Gráfico” de casi 30 años, durante su relato que se extendió más de dos horas, me comenta que la enfermedad comenzó con la pérdida de su socio al que tenía desde hace más de 30 años en su fabrica, hecho que considere traumático por la forma y el dolor de su relato cosa que ni siquiera la pérdida de su esposa tuvo tanta fuerza en la expresión de su dolor. Consideré que el temblor de sus manos lo único que mostraban era el dolor por la pérdida de su socio y que representaba la idea de frenar el paso del tiempo. Es entonces en donde pienso en un remedio como NATRUM MURIATICUM que por ser una sal, mantiene la ilusión como si el tiempo no hubiera transcurrido. Es aquí en donde descubro que “lo mismo” por un lado y por el otro lado “lo idéntico” son diferentes. Por eso el similarisimo es el remedio que trabaja con la identidad, con lo idéntico a diferencia del similar que trabaja con lo mismo y para remover la historia hace falta el similarisimo o sea el similimun. Este medicamento le permitió al paciente luego de un año de tratamiento, parar el avance de su enfermedad y permitirle una nueva inserción en el mundo.
Tal vez rescatar este nuevo modelo nos pone una nueva luz en el camino de la homeopatía, que como dije en mi primera frase, no es un problema de discurso del método pero si tal vez ahora a partir de este nuevo conocimiento pudiese aparecer un gran tema para el decurso de nuestro querido método homeopático.
El permitir que provenga de ámbitos ajenos a la homeopatía una posible ayuda al tan complejo y controvertido tema del método, es una nueva apertura para nosotros como médicos homeópatas y como investigadores abiertos a recibir aportes desde otros campos, que nos sitúa en una dimensión diferente.

 

Dr. Sergio M. Rozenholc