Síndrome Gripal, y la cuestión del ser

 

Desde hace muchos años, los médicos sabemos que una alta tasa poblacional está expuesta de por lo menos una vez al año a una afección viral conocida comúnmente como gripe. Es una afección producida por un virus respiratorio denominado Influenza el cual tiene diferentes variedades y que afecta directamente al aparato respiratorio produciendo un cuadro de gran fatiga, dolores musculares, fiebre, tos, dolor de cabeza en algunos casos, y un fuerte catarro, en algunas personas de acuerdo a su constitución y su idiosincrasia pueden adquirir otras características.
¿Pero alcanzará esta idea que un enemigo que provenga del exterior pueda provocar un cuadro de estas características?
¿Dicotomía que actualiza la cuestión del bien y el mal?
¿O tal vez tendríamos que pensar que nos esta indicando nuestro ser a través del cuerpo?
A patir de la NUEVA MEDICINA podemos ver el cuerpo desde una perspectiva diferente. Este cuadro agudo en alguien que le cuesta expresar sus deseos nos dice “ya no puedo más”. Quizás sea una situación que ahoga e imposibilita expresar necesidades, e incluso la irrupción brusca del síndrome aparece como para no enfrentar el conflicto ya existente.
El síndrome gripal siempre denota nuestra relación con alguien y la gravedad del síndrome seguramente debe estar indicada por la actitud interior ante lo que uno debe ser o hacer.
Los médicos homeópatas a diario nos enfrentan con situaciones de este tipo, que cuando escarbamos la fina tela del discurso del paciente en donde la primera trama se ve teñida por el dolor, luego vemos la llama encendida del conflicto.
Hace pocos días atendí a una señora de 40 años que trabajaba como secretaria de una empresa, con un cuadro de fiebre alta, en cama con muchos dolores de cuerpo, con mucha sed, boca seca, la lengua blanca, que además luego de una charla me manifestó que no tolera a su jefe que le negó un aumento de sueldo, y comenzó en ese momento a sentir que podría morirse de hambre y le generó ansiedad por su futuro, y en ese momento desaparecieron todas esas sensaciones de tipo desagradable y no toleradas, e hizo de manera brutal el impacto en el cuerpo (síndrome gripal).
En 48 horas se restableció la salud de la paciente con la prescripción homeopática de Bryonia 200 en glóbulos, y presento una franca mejoría de todo su cuadro con lo cual pudo replantearse su conflicto accediendo a una nueva elección laboral.

Este tipo de problemática que es de la cotidianeidad pone de manifiesto como la comprensión profunda de los cuestiones humanas una vez que impactan en el cuerpo siguen siendo humanas.

 

Dr. Sergio M. Rozenholc