Samarium Muriaticum una historia

 

En los últimos años, la medicina homeopática  produce un avance muy importante, sobre todo con el trabajo desarrollado por el médico homeópata holandés Jan Scholten, quien realiza las patogenesias de estos metales blandos, de color plateado blanco, maleables y dúctiles, que a nivel químico se parecen mucho, lo cual dificulta  diferenciarlos entre sí: los lantánidos secretos.  Es bien interesante esta profunda investigación ya que estos metales se utilizan en electromagnetismo, biomagnetismo, como superconductores, en televisión, etc., Estos lantánidos pertenecen a un grupo de metales llamados tierras raras y su nombre significa “oculto”.
Pareciera que la palabra que los define es “yo” que en griego significa “auto” y  el tema de los lantánidos tiene que ver con el autoconocimiento, la libertad, ejercer la autonomía y llevar una vida independiente. Tienen el deseo de conocerse a sí mismos, lo que los lleva  a conocer su mundo interior. Quieren tener todo bajo control, no les gusta la medicina oficial y tienen aversión a los médicos, quieren ser su propio jefe. No toleran que se les dé órdenes ni que les den indicaciones de cómo deben tener que hacer las cosas.
En pacientes evolucionados, aparece el deseo de controlar su propia mente, de descubrir el origen de sus emociones y opiniones. Se sienten diferentes, como sin no encajaran en este mundo de hipocresía, incomprendidos y aislados. Aún siendo honestos por principio, pueden ocultarse porque saben que los demás no comprenden su franqueza.
Son resolutos, tienen una gran fuerza de voluntad y pueden llegar a ser muy obstinados. Revelan una gran creatividad a la hora de encontrar solución a sus tareas. Son alegres, poseen una gran fuerza interior y tienen muy desarrollado el aspecto lúdico. Por momentos solitarios, eligen profesiones como inventores, investigadores, terapeutas, homeópatas, psicoterapeutas, etc.
Los diferentes lantánidos son: Lanthanum, Cerium, Praseodymium, Neodumium, Promethium, Samarium, Europium, Gadolinium, Terbium, Dysprosium, Holmium Erbium, Thulim, Ytterbium, y Lutetium.
A estos minerales se los combina con  diferentes elementos como Carbono, Nitrógeno, Oxígeno, Fluor, Silicea, Phosphorus, Sulphur, Chlorum, Bromum, Iodum. Y de esta combinación surgen diferentes sintomatologías.
Comparto con ustedes una historia clínica que nos ayude a comprender la esencia de los lantánidos.
Teresa  tiene 46 años, es divorciada, con 4 hijos,  profesional.
Consulta el 15/07/10 por un cuadro de asma bronquial. Tenía cuatro crisis por año hasta el 2006.
“En el año 2007 estuve dos veces internada y muchas veces tuve que acudir a la guardia.” El neumólogo la medica a partir de entonces, con Seretide 500, cuatro aplicaciones diarias, dos por la mañana y dos por la noche.
“Los ataques son a partir de las cuatro de la mañana, me despiertan y algunas veces, con sensación de  frío.”
Antecedentes quirúrgicos: operada de litiasis vesicular en el 2005.
“Hace seis años que estoy separada y tengo una pésima relación con mi ex pareja, siento mucha bronca contra él  por lo mal que me trató, inclusive a mis hijos.
Mi padre era alcohólico y golpeaba a mi madre. Yo soy creyente y muy espiritual.
Soy muy nostálgica, vivo mucho pensando en mis problemas y si tengo algún problema con alguien no me olvido.
Yo siento que cuando me divorcié perdí mi familia y no lo puedo superar y eso que pasaron muchos años, tengo mucha bronca acumulada.
Me canso fácilmente y esto se agravó en los últimos tiempos. Tengo mucho sueño y me cuesta hacer las cosas.”
Los sueños recurrentes, que no son actuales pues en los últimos años no los recuerda, son con agua y con barro.
“Tengo dolores de cabeza. Le pregunto que características tienen y la paciente responde “son como presión en la frente” que me acompaña hace muchos años y consumo migral para esto.
Como la comida muy salada, agrego sal sin probar.
Tomo mucho líquido.”
Con este panorama, fue medicada con Natrum Muriaticum 200, un papel. Anduvo bien un par de meses pero sus dolores de cabeza no cedían y no existía un cambio de actitud vital hasta que vuelve luego de otra internación y retomo el caso. Hablaba de mala relación con su madre y de actitudes en las que solía dar lástima. Expresaba la sensación de poder perder la familia. Era muy exigente. Aparecen  términos constantes y repetitivos en la consulta: construir, luchar, presionar, dura y migraña, y además dice que no le gusta que le den órdenes. Por todo esto,  decido darle Samarium Muriaticum.
La vuelvo a ver tres meses más tarde con un cambio de actitud vital muy importante, reducción de peso, ágil, ya no se cansa ni le duele la cabeza. El neumonólogo le redujo la medicación a solo una vez por día y algo llamativo, volvió a recordar sus sueños que durante años no lo hacía.
Le indico un aumento de la potencia a la 1.000 y seis meses más tarde la recibo otra vez, ya sin rastros de la enfermedad y sin tomar ningún tipo de medicación. Mostraba  una transformación asombrosa.
Samarium parece ser el más común de los Lantánidos de nuestra cultura, la combinación de lucha, cuidado y madre parece ser muy frecuente.
Podríamos sintetizar a Samarium con las palabras benefactor, bienhechor, luchar, presionar, ser duro, migraña, realizar y construir.
Cuando le agregamos Chlorum se agregan términos como Madre, cuidados, atención, pérdida de la familia, asocial, dar lástima y exigente.

Creo que a pesar de lo complejo del modelo del Dr. Sholten, ya que requiere conocer muy bien la tabla periódica de elementos, con sus series y sus estados, más las patogenesias de sus remedios nuevos, lo que se observa es que son medicamentos que tienen que ver con los tiempos que corren, que parecen ser de estas tierras raras.

 

 

Dr. Sergio M. Rozenholc