LA GRIPE

Con el devenir de los tiempos podemos ubicar la peor pandemia de gripe de la humanidad en 1918, la que se conoció mundialmente como la gripe española. Para entender los estragos que ocasionó esta situación, debemos ubicar el contexto histórico en Europa, donde la Primera Guerra Mundial estaba terminando (1914 a 1918) y la prensa de los países comprometidos estaba censurada, por lo tanto todo lo que conocíamos de lo que pasaba era a partir de España, país que no había ingresado en conflicto bélico y por lo tanto mantenía su prensa libre, que era a su vez de donde emanaba la información que circulaba de este lado del Atlántico.
Durante este conflicto bélico se produjo la pandemia de gripe más importante de la humanidad, la cual devastó entre 50 y 80 millones de almas que no eran solo españolas sino europeas en general. Durante mucho tiempo se trabajó con varias hipótesis acerca de en qué lugar había aparecido primero, pero nunca se llegó a esclarecer cómo se originó y de dónde provenía. Algunos autores querían tomar como causa principal la guerra, sin embargo en el mundo científico esto no prendió.
Para que se haya producido semejante pandemia ha de haber habido un virus de una gran letalidad circulando entre los europeos. Para poder desenrollar la cadena de donde proviene, tenemos que comprender la situación histórica que vivía Europa con la irrupción del modelo bolchevique, el cual se quería exportar a toda Europa a partir de 1917. Este movimiento tuvo como principal objetivo expandir estas nuevas ideas que producían un cortocircuito especial con las creencias imperantes hasta el momento.
El modelo de la medicina cuántica, en relación a lo emocional, asocia la idea a un chip de tipo parásito y de esta manera se podría explicar que el germen inyectado en Europa fuera intolerable para los pueblos que habían vivido durante tantos años con otros valores. Estas nuevas creencias despojaban a las personas de sus arraigados sentimientos y quedaban, metafóricamente hablando, como si fueran cuerpos deshabitados. Esta penetración que sufría por el nuevo modelo inhibía los mecanismos de defensa naturales y el virus, que no por casualidad se llama Influenza, barrió con mucha gente menos preparada para la supervivencia.
El miedo produce un cuerpo deshabitado, entonces les pido que recordemos juntos lo que el excelente escritor portugués Saramago decía: “el amor es un silencio habitado”. Lo que se necesita para desactivar cualquier pandemia es amor, contención, presencia de médicos y autoridades de los países.

Esta podría ser una explicación a lo que se conoció como gripe española. Lo que sucede en el mundo hoy está lejos de ser una pandemia a pesar de que los medios locales e internacionales lo quieran instalar. Los invito a que pensemos juntos qué factores determinantes existen en este período histórico, que por lo observado le quieren endilgar a nuestros hermanos los porcinos.

 

 

Dr. Sergio M. Rozenholc